De color anaranjado (aunque pueda tener otras tonalidades), se relaciona con los cítricos, precisamente por su color amarillento.

 

Es la piedra del positivismo. 

 

Con ella, todas las hondas de energía negativa, pasan a tener una vibración mucho menos densa. 

 

Persigue el éxito; atrae la riqueza en sus más amplias gamas.

   Pero es cierto, que no toda piedra es para uno. La indicada nos elegirá a nosotros, cuando nosotros nos hayamos posado ante ella. Y una vez esto sucede, ya es seguro que vamos a esperar cambios.»

 

    ¿Quizá algun@s de vosotros ya la conocíais?  

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