El Karma: una ley de causalidad

 

 

Según la teoría del karma, cada una de las reencarnaciones que nos toca vivir, quedaría afectada por los actos realizados en vidas pasadas.

 

 

 

 

Se trata de un concepto esgrimido sobre la base de que toda acción se comete por un motivo determinado. Por ello, los actos sin intencionalidad, no son tenidos en cuenta por esta ley universal.

 

Así, existen tres tipos de karma: el neutro, el positivo y el negativo. Éste último, lo generarían personas de baja moral, gente envidiosa y con codicia, y acabaría revirtiendo contra esas mismas personas que lo producen. Aunque podría llegar a limpiarse, siempre y cuando se cometieran las suficientes acciones nobles que lo contrarresten.

 

El primero, sin embargo, sería fruto de las buenas acciones o pensamientos, como la bondad, la generosidad, la verdad o el perdón. (Así que la felicidad que tengamos en esta vida, va a depender en gran parte de nuestras buenas acciones, y de nuestra capacidad de hacer que no se amplíe el posible mal karma que hayamos generado).

 

Así las cosas, los efectos de nuestros actos, bien podrían producirse en una vida posterior a la que estamos viviendo. Por lo que, quizá, esto nos expliqué por qué existen algunas desigualdades, privilegios por nacimiento u otros condicionantes.

 

Y es que, la Ley del karma, nos hace vivir determinadas experiencias para que así aprendamos lecciones. Nada es fruto del azar o casualidad para esta ley, que sólo tiene en cuenta las acciones cometidas con verdadera intencionalidad.

 

 

 

About the Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may also like these

No Related Post